La programación de fiestas de Crevillent: un éxito de asistencia sin precedentes

A falta del último concierto programado para el día 11 de octubre «Cuéntame Aquellos maravillosos años 60-70», la concejalía de Fiestas y Turismo encabezada por Josep Candela ha querido valorar la respuesta a la programación de los días centrales de las fiestas patronales crevillentinas.

Para el concejal Josep Candela «ha sido todo un éxito como ha respondido la población a los actos programados y más teniendo en cuenta que sólo hemos tenido unos meses para prepararlos. Ha quedado demostrado que Crevillent quería volver a ser un referente festivo como fue décadas atrás y los cambios introducidos por la concejalía han plasmado la voluntad que tenía la gente en la calle».

Desde la concejalía han agradecido a todos los sectores implicados desde los medios de comunicación locales, fuerzas de seguridad, sanitarios, concejalías implicadas o comparsas, para ayudar a que todo fuese según lo planificado y se pudiera hacer palpable esa buena organización en cada acto. La respuesta fue tal que desde la concejalía se está ya estudiando cómo ampliar el aforo del recinto para que pueda entrar mucha más gente pensando siempre primero en la seguridad. El caso de la barraca apuntaron ha sobrepasado cualquier expectativa con cifras de aproximadamente 6 mil personas el viernes y 8 mil el sábado que pasaron en algún momento de la noche por el recinto.

Según Candela Muñoz «hemos pasado de una barraca donde la asistencia era puntual y mínima a cifras de festival de música. Un auténtico revulsivo que también se ha visto plasmado en los diferentes escenarios ubicados en el pueblo que también atrajeron a muchísimo público y donde se respiraba un ambiente de recuperación de la alegría».

Candela también ha querido destacar que se ha podido hacer estando con unos presupuestos prorrogados desde 2018, lo cual quiere decir que se ha hecho un gasto similar en cuanto a la contratación de fiestas pero administrando de manera diferente partidas que ya no tenían razón de ser, es decir una cuestión de voluntad política.